Tras algunas semanas de receso, se inició un intenso año pastoral 2026 en la Pastoral de la Diversidad Sexual.
Previo al inicio oficial del recorrido anual, nos reunimos en la Iglesia San Ignacio en Alonso Ovalle para vivir un nuevo miércoles de ceniza y el inicio del periodo de Cuaresma. Una misa de fuerte contenido y sentido para todos y todas.
Ya en marzo, el sábado 14 de dicho mes dimos inicio formal al 2026 en la Padis+ con la presentación de la planificación trabajada por el consejo coordinador de la Pastoral y los grupos de trabajo que iniciaron su labor de servicio: apostolado, formación, liturgia, bienvenida, bienestar y finanzas.
En lo que hace al grupo que se encarga de la bienvenida a las y los nuevos integrantes de la Padis+, Sebastián nos comenta que: “es un espacio dedicado a acoger a quienes desean integrarse por primera vez a nuestra comunidad, ofreciendo escucha, reflexión y un primer vínculo humano que facilite su participación. Buscamos que cada persona pueda discernir si Padis+ es el espacio pastoral que está buscando.
Este año, nuestro enfoque está puesto en fortalecer una acogida más integrada y acompañada por quienes llevan más tiempo en nuestra comunidad, poniendo especial atención en la escucha activa, la inclusión y la creación de lazos que acompañen los procesos personales de cada integrante (…) El ciclo consiste en tres encuentros presenciales en Casa CVX, que se realizarán los días 25 de abril, 9 de mayo y 16 de mayo de este año.”

La coordinación, además de acompañar cada jornada de sábado, ha generado reuniones de intercambio, sintonía y reflexión con los Padis Padres y Madres, así como con los religiosos que son parte de quienes acompañan el caminar de nuestra comunidad. Al mismo tiempo se ha participado de instancias oficiales del Arzobispado y de otros espacios católicos que han solicitado escuchar la voz de la Padis+.
Diego Castillo, coordinador de la Pastoral de la Diversidad Sexual, nos comenta sobre estos hitos vividos en los meses de marzo y abril: “Iniciamos el año reuniéndonos para dar comienzo a la Cuaresma. Fue una instancia necesaria para recordarnos el carácter comunitario que tiene la Padis+, que es más que rellenar un calendario con actividades pastorales. Eso fue el puntapié para que en marzo comenzáramos con toda la energía el año pastoral. Presentar los diferentes grupos de servicio, recibir a las personas que por nuestras redes sociales llegaron a nuestras misas, realizar por primera vez el vía Crucis de la Diversidad en la calle, con tantas historias a cuestas, personas, rostros. Un momento potente que quedó marcado como un hito más en nuestra pastoral y que hasta la fecha sigue dando de qué hablar”.

Al mismo tiempo, en estos meses, ha tocado llevar el testimonio de la Padis+ a otros y otras: “Mientras agarrábamos ritmo para iniciar este primer semestre, tuvimos nuestra primera misión de Apostolado. Siempre es un buen momento para llevar nuestro testimonio de experiencia vital con Dios hacia otras comunidades. En fin, unos meses llenos de cosas, de recambio, de buenas nuevas para nuestra pastoral, pero por sobre todo, seguir sintiendo que Dios sigue haciendo comunidad entre nosotrxs”, afirmó Diego Castillo.
Hacia fines del mes de marzo, vivimos una instancia formativa en torno a la Teología Feminista y su mirada sobre la Semana Santa y algunos textos bíblicos, de la mano de dos tremendas expositoras: Irene Cambias de Mujeres Iglesia y Doris Muñoz del Centro Ecuménico Diego de Medellín.
Dicha jornada estuvo marcada también por una masiva celebración del Domingo de Ramos, en donde recordamos el momento en que Jesús entra triunfalmente a Jerusalén de la mano del pueblo y todos quienes le seguían.
Se inició así la Semana Santa 2026 en que vivimos un potente y emotivo Vía Crucis de la diversidad. Este recorrido hizo memoria, desde la animita que marca el lugar del brutal asesinato de Daniel Zamudio hace 14 años atrás, atravesando los parques San Borja y Bustamante, hasta llegar a la sede de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), lugar en que vivimos un servicio litúrgico solemne para hacer memoria de la Pasión de Cristo.

Al día siguiente, algunos integrantes de nuestra comunidad participaron en la celebración de la Vigilia Pascual en la Iglesia San Ignacio en Alonso Ovalle, celebrando la alegría de la Resurrección y la Buena Noticia de Jesús que renace en cada ser humano que inicia una nueva vida.
Durante abril, los encuentros ordinarios de la Pastoral abordaron temáticas como el poder de la interpretación bíblica y la develación de su relación con diversas miradas ideológicas y políticas. Así mismo, se profundizó en el legado y mensaje de Tony Mifsud S.J. quien fuera acompañante de nuestra Pastoral de la Diversidad Sexual con la reflexión bajo el título de “Sexualidades diversas: una comprensión desde el ethos cristiano”. La primera charla mencionada estuvo a cargo del sacerdote y académico jesuita Juan Salazar, mientras que la segunda la desarrolló uno de nuestros acompañantes, como es Rodrigo García S.J y biblista.

Para el coordinador de Padis+, Diego Castillo, estos meses han estado marcados por: “por un fuerte compromiso a seguir haciendo de la Pastoral un lugar de encuentro, seguro para la comunidad LGBTIQ+ y sagrado para toda persona que busca un espacio en donde ser y creer no sea un cuestionamiento. Además de afianzar nuestros lazos con Padis Padres y Madres, con el Arzobispado, con otras comunidades. Junto a todo esto, sumarle las instancias de formación con temas variados, reflexiones profundas, momentos de encuentro en nuestras diferencias. En fin, ha sido un buen e intenso comienzo de año gracias a Dios”.
Cabe destacar también la labor de equipos que, dentro de la Pastoral, se preocupan del bienestar de quienes la integran: celebrando cumpleaños, apoyando en la dificultad y generando espacios para compartir la vida de cada cual, especialmente en tiempos que no siempre son fáciles.
Cada encuentro culmina con la celebración de la Eucaristía, un espacio de profundidad, mensaje, sentido y experiencia viva de Dios.
De esta manera se cierra una primera etapa del año, para pasar a los siguientes meses de otoño e invierno, que se proyectan llenos de iniciativas en pro de la diversidad a la luz del Evangelio.